El ‘engagement’ corporativo y su relación con el ‘branding’

Tus empleados son el mejor activo de tu empresa, tu mejor herramienta para alcanzar objetivos estratégicos. Y cada uno es un pequeño embajador de la marca. El engagement corporativo tiene, por eso, una relación estrecha con el branding.

‘Engagement’ y ‘branding’

El concepto de engagement se refiere a la relación entre la marca y el cliente externo. Sin embargo, su aplicación es igualmente válida en el ámbito interno de la empresa y en la estrategia corporativa para aumentar el sentimiento de pertenencia. Tiene una estrecha relación con generar implicación, motivación y rendimiento, desde el punto de vista del trabajador como cliente interno.

Adoptar un enfoque integrado del engagement corporativo supone una oportunidad para mejorar los niveles generales de compromiso interno y promover la reputación externa de una empresa.

Marca fuerte

Las aproximaciones actuales al branding pasan por políticas de engagement, como elemento esencial para conseguir una marca fuerte. Hay ejemplos claros de cómo la fortaleza de una marca permite a la empresa aumentar sus líneas de productos, crecer incluso en etapas de crisis económica, obtener apalancamiento en las asociaciones y atraer a los mejores talentos. ¿Por qué si no, muchas personas adquieren un iPhone cuando pueden obtener, básicamente, las mismas prestaciones en un producto siete veces más barato?

El secreto que pocos conocen

Pero el secreto que, incluso hoy, muchos directivos no parecen conocer es que el branding no solo se consigue con marketing. Cada trabajador juega un papel esencial en una marca fuerte. Y los beneficios finales de conseguir una marca fuerte son enormes, tanto para empleados como para la propia empresa.

Credibilidad

Más del 40 % de clientes de una marca se fían de los empleados para crear su opinión sobre un negocio, al considerarlos la fuente más creíble de información. Esto da una idea de la importancia de cada trabajador en su papel de embajador de la empresa.

Hay empleados motivados por factores intrínsecos como el crecimiento personal y trabajar por unos valores, en lugar de centrarse simplemente en factores extrínsecos, como la remuneración.

Pasos a seguir

Para integrar los factores intrínsecos en el desarrollo de los empleados, son claves los siguientes pasos:

1. ‘Personal Branding’

Fomentar las cualidades innatas del empleado dentro de la estructura corporativa.

2. ‘Corporate Branding’

Los empleados deben conocer el posicionamiento de la marca y sus factores diferenciales. El líder debe educar a su equipo en la marca y vivirla para dar ejemplo.

3. Conectar el ‘branding’ personal y el corporativo

La marca personal de cada trabajador y la marca corporativa no deben competir, sino cooperar.

Alarma

Cuando una organización presenta los siguientes síntomas, sus políticas de engagement corporativo están fallando:

– Escasa motivación de los trabajadores.

– Horas extras excesivas.

– Ausencia de innovación y procesos de cambios.

– Malos resultados y baja productividad.

– Alto nivel de absentismo y de rotación de trabajadores.

– Falta de competitividad.

Nunca es tarde para reorientar nuestra política de engagement corporativo y adquirir un compromiso real con el desarrollo de los trabajadores. Resumiendo, si eres una marca sin rollo, eres un rollo para tus trabajadores y también para tus clientes.

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