Misión

El cambio generacional siempre es un momento clave en toda empresa, sobretodo cuando esta empresa es de carácter familiar. Cuando el padre decide dar un paso hacia el lado para que sean los hijos quienes tomen las riendas del negocio, y su función pase a ser la de aconsejar gracias al aprendizaje que los años y la experiencia aportan, llega el momento de captar la cultura de la compañía para poder enfocarla hacia el nuevo rumbo que están tomando.

En el caso de GLM (Grupo Logístico Mellado), este cambio resultaba particularmente delicado al suponer también una escisión de la empresa madre que les había cobijado durante los más de 30 años de su existencia.

Concepto

Todo grupo logístico tiene por finalidad el trasporte de mercancías desde un punto a otro. Seguridad, Flexibilidad, Compromiso… son valores indispensables para cualquier empresa dedicada al transporte. Pero cuando esta empresa es también de carácter familiar, el trato personal se vuelve algo esencial. GLM se singulariza por unir lugares y personas tendiendo puentes sólidos que solucionen sus necesidades de una forma estable y segura.

Aportan una gran confianza a sus clientes porque se hacen cargo de forma personal de aquellas mercancías que mueven. Cuando puedes ponerle rostro a quien se hace cargo de tus envíos, respiras mucho más tranquilo.

Y, por supuesto, no prometen nada que no puedan cumplir. Siempre tienen la certeza de que llegarán a tiempo, velando por los compromisos de sus clientes.

Idea de Marca

El Valor de la Palabra

El sector logístico siempre se enmarca en torno a la fiabilidad y, sin dudas, es algo fundamental. Pero si por algo se diferencia GLM y de forma relevante, es por su trato personalizado y adaptabilidad a las necesidades del cliente. Un grupo logístico familiar, con una cultura de empresa amable y cercana, es algo que realmente suma para una marca de este sector.

Antes
Después

Evolución del logo.

A buen recaudo

Sólo cuando estamos seguros de que hemos dejado algo a buen recaudo conseguimos estar realmente tranquilos; pues sabemos que a partir de ese momento todo irá sobre ruedas.

De la Puebla @ Brand Video

Color

Observando las distintas marcas que copaban el sector (tanto a nivel local como a nivel internacional) nos dimos cuentas, que prácticamente toda la gama cromática ya estaba ocupada; especialmente el color azul, del que provenía la empresa madre. También queríamos encontrar un color que permitiese una legibilidad clara de los contenedores en distancias más o menos amplias. De este modo, llegamos hasta el color negro, que suponía una gran diferenciación en el sector y abría un mundo de posibilidades gráficas muy interesantes para poder desarrollar la marca.

Identidad Visual

A nivel gráfico, el logotipo debía marca una diferenciación total con la empresa originaria. De este modo, el primer paso era saltar de Serifa a Palo Seco mostrando un carácter más actual. Luego se inspira y bucea entre varios elementos que acaban dando forma definitiva al logo. Por un lado, tenemos la seguridad y estabilidad de un gran puente sólido. Por otro lado, tenemos la fuerza y el empuje de un tráiler. Pero no podemos olvidarnos de un último elemento, pues el concepto de línea de tiempo, donde la mercancía es transportada de un punto a otro, también es es algo implícito.

En el logo, la variación del tamaño de la letra “L” siempre será un múltiplo de las 8x que ocupan las demás letras.

Las formas del logotipo recuerdan también el perfil de un tráiler, representando la letra “G” la forma de la cabina y las letras “L” y “M” el contenedor.

The Journey